El enfoque SCOD, aplicado en seis países de América Latina y el Caribe, ha fortalecido capacidades técnicas, orientado políticas públicas y mejorado el acceso seguro a medicamentos e insumos esenciales.

América Latina y el Caribe – La falta de acceso oportuno y seguro a medicamentos e insumos de salud sigue siendo uno de los principales cuellos de botella de los sistemas públicos de salud en la región. Fragmentación operativa, debilidades en la gobernanza, uso limitado de datos y una alta rotación del talento humano han convertido a las cadenas de suministro en un punto crítico para la calidad, la equidad y la confianza de los usuarios.

Frente a este desafío estructural, la metodología SCOD (Supply Chain Operations Diagnostic) se ha consolidado como una herramienta práctica para diagnosticar y fortalecer la gestión de las cadenas de suministro de salud en contextos públicos. Desarrollada a partir de trabajo sostenido en terreno, SCOD permite identificar brechas reales —operativas, de calidad, de gobernanza y de capacidades humanas— y transformarlas en planes de acción concretos y priorizados, adaptados a la realidad de cada sistema de salud.

“Durante años, en la región hemos acumulado diagnósticos. El reto ya no es saber qué está mal, sino cómo convertir esa evidencia en cambios reales y sostenibles en la operación cotidiana de los sistemas de salud”, explica Sandra Milena Pulgarín Suárez, especialista en cadenas de suministro de salud y creadora de la metodología SCOD.

Evidencia regional y fortalecimiento institucional

En el último año, SCOD ha sido aplicada en seis países y 18 regiones de América Latina y el Caribe, permitiendo capacitar directamente a más de 200 funcionarios de Ministerios de Salud. A través de herramientas de autodiagnóstico estratégico y autoinspección operativa, la metodología genera líneas base cuantificadas sobre la madurez de los procesos logísticos y de aseguramiento de la calidad, desde la planificación hasta la última milla.

Estos resultados no solo permiten comparar desempeños y riesgos entre países y regiones, sino que se han convertido en insumos técnicos clave para procesos de planeación estratégica, reestructuración institucional y formulación de políticas públicas basadas en evidencia.

El impacto del enfoque fue reconocido internacionalmente en 2025, cuando SCOD obtuvo el tercer puesto global en la categoría de Supply Chains en la International Conference on Family Planning (ICFP), destacando su contribución a la mejora del acceso, la calidad y el aseguramiento de insumos de salud sexual y reproductiva en sistemas públicos.

De diagnóstico técnico a política pública

Uno de los casos más representativos se desarrolló en la Provincia de Buenos Aires. En 2023, la aplicación de SCOD permitió realizar un diagnóstico integral de la cadena de suministro de medicamentos e insumos de salud sexual y reproductiva del sistema público provincial, identificando brechas estructurales en gestión, calidad, gobernanza y capacidades técnicas.

Este diagnóstico se convirtió en el insumo central para un proceso de planeación estratégica liderado en 2024 junto al Ministerio de Salud provincial y su Dirección de Medicamentos. Como resultado, en 2025 se lanzó la política pública Medicamentos Bonaerenses, que establece un nuevo marco para fortalecer el acceso, la calidad y el aseguramiento de los medicamentos en el sistema público provincial, generando un cambio estructural en la gestión de la cadena de suministro.

“Las soluciones solo generan impacto cuando se integran a la gobernanza y a la capacidad real de decisión de los sistemas de salud. De lo contrario, se quedan en recomendaciones que no llegan a la última milla”, señala Pulgarín.

Mirada realista sobre tecnología e innovación

Desde una perspectiva técnica y operativa, el trabajo enfatiza que uno de los mayores rezagos de la región es la ausencia de sistemas de información básicos y confiables para la gestión de inventarios, trazabilidad y aseguramiento de la calidad, incluyendo procesos críticos como la cadena de frío.

“Hablar de inteligencia artificial sin resolver primero los sistemas de información es prematuro. La tecnología debe construirse sobre bases funcionales, alineadas con la realidad operativa de nuestros sistemas públicos”, afirma la especialista.

Un llamado a la acción regional

De cara a los próximos años, el enfoque evoluciona desde el diagnóstico hacia la habilitación de soluciones implementables, articulando actores públicos, multilaterales y privados, con énfasis en infraestructura, procesos, tecnología y fortalecimiento de capacidades humanas.

“El impacto real ocurre cuando el conocimiento técnico, la experiencia en territorio y la capacidad de implementación se articulan de forma coherente y sostenida. La cadena de suministro no es un tema operativo secundario: es un eje estratégico del sistema de salud”, concluye Pulgarín, invitando a abrir conversaciones colaborativas para construir soluciones viables y con impacto real en las poblaciones que más lo necesitan.

Sobre la vocera

Sandra Milena Pulgarín Suárez
Especialista en cadenas de suministro de salud en América Latina y el Caribe. Cuenta con amplia experiencia en trabajo en terreno, cooperación técnica y fortalecimiento institucional de sistemas públicos de salud. Es creadora de la metodología SCOD y ha acompañado procesos de diagnóstico, planeación estratégica y formulación de políticas públicas en la región.

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